• Intro

    Electro-medicina por Radiofrecuencia de última generación.

    Novedosa técnica que mejora el drenaje linfático, la reabsorción de los edemas, el dolor y la inflamación desde las primeras sesiones de aplicación.

    Se conoce como Tecarterapia, en medicina, a un tipo de corrientes de alta frecuencia que producen aumento de la temperatura en el interior del cuerpo humano.

    Al elevar la temperatura del tejido corporal en una zona muy delimitada y en profundidad, se aceleran los procesos metabólicos naturales de curación del organismo.

    El paciente percibe una sensación muy agradable y relajante, tipo masaje, que produce un efecto de calor interno “curativo”.

    Inocuo. Seguro. Sin efectos secundarios. Eficaz.

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    Efectos biológicos

    En primer lugar, se produce un drenaje intracelular, liberando a la célula enferma del bloqueo de los metabolitos y desechos que están causando la lesión

    En segundo lugar, aporta una avalancha de sangre a la célula (junto con un incremento de nutrientes y de oxígeno).

    A través de este sencillo proceso favorece que la célula desarrolle correctamente su funcionamiento.

    Estos efectos favorecen muy internamente la regeneración celular, por lo que los tejidos se regeneran más rápido y mejor.

    Otro efecto a destacar es, sin lugar a dudas, la liberación de las endorfinas, las cuales son las responsables del prolongado efecto anestésico del organismo ante el dolor.

    En resumen: La célula ya tiene todo lo necesario para realizar su trabajo. Entonces, la recuperación del paciente se produce rápidamente.

    Avances técnicos exclusivos

    Tres frecuencias de trabajo en función de las patologías que se deben tratar (0,8 MHz., 1MHz., 1,2 MHz). Tres modos de trabajo diferentes (acoplamiento capacitivo manual y automático, acoplamiento resistivo siempre manual).

    Los equipos CIM disponen de innovadoras técnicas de calidad. En primer lugar, permiten seleccionar la frecuencia de trabajo en función de la patología. Esta característica permite al equipo obtener una mayor eficacia y una mayor rapidez de obtención de resultados, ya que la profundad de la energía emitida cambia según la frecuencia seleccionada.

    1. Así, la frecuencia de 0,8 MHz es más eficaz para tratamientos en acoplamiento directo para curar las patologías óseas.
    2. La frecuencia de 1 MHz es recomendada para los procesos inflamatorios y dolorosos en acoplamiento capacitivo.
    3. Y la frecuencia de 1,2 MHz está indicada para las patologías de medicina estética, prevalentemente con la técnica de acoplamiento capacitivo, ya sea manual o automática.

     

     

    Es eficaz en el tratamiento de las enfermedades donde otras técnicas no han obtenido resultados.

    Permite ser aplicado al mismo tiempo en varias zonas del cuerpo a la vez, actuando así sobre el origen de la lesión a la vez que sobre la consecuencia.

    Potencia y facilita otras terapias como la Osteopatía, la acupuntura, las ondas de choque y la punción seca.

    Favorece la absorción de principios activos de medicamentos en la zona afectada.

     

    ¿Cómo procedemos con el tratamiento mediante Tecarterapia?

    1. El primer paso a realizar es un diagnóstico correcto de la lesión.
    2. En función de la gravedad de ésta se pautará un protocolo individualizado de tratamiento.
    3. El número de sesiones está ligado al tipo de lesión y a la cronicidad de la misma, al igual que a sus hábitos de vida y a su edad.

    En principio se inicia el tratamiento con 4 sesiones repartidas en dos semanas, aunque aparentemente parezca demasiado seguido nuestra dilatada experiencia nos ha demostrado que es el sistema más eficaz para obtener los primeros resultados, de forma que tras estas sesiones se pueden ir espaciando en función de la patología y mejoría del paciente.

    Indicaciones

    Anatomo fisiopatología de la matriz celular

    La vida de cualquier organismo pluricelular superior está ligada a una tríada fundamental constituida por: célula – matriz—capilares. En el interior de la tríada, el rol de la matriz es el de filtro de todas las sustancias que transitan y también de las informaciones que, bajo forma de ondas electromagnéticas, la atraviesan hasta llegar a los receptores de la membrana celular. Son estos receptores los que están en grado de traducir en la práctica el código de estas informaciones.

    La matriz, está constituida por un conjunto de proteoglicanos y glucosaminoglicanos (PG y GAGs) inmersos en una solución acuosa de ácido hialurónico y acompañados por glicoproteínas estructurales (colágeno, elastina) y de glicoproteínas reticulares (fibronectina, laminina y otras).

    En la matriz, consecuentemente, están inmersos elementos celulares como fibroblastos, mastocitos, células inmunitarias, terminaciones nerviosas libres y corpusculares, vasos linfáticos y axones. Desde el punto de vista celular, la matriz delimita con una membrana basal provista de fisuras ultramicroscópicas a través de las cuales las informaciones pueden acceder al interior de la célula después de haber sido captadas por los glicocálices.

    El estado de densidad de la matriz y la elevadísima variabilidad estructural de los carbohidratos hace de los polímeros del azúcar soportes informativos de gran eficacia. Y es justamente esta extrema variabilidad la que permite a la matriz mantener su homeostasis del sistema frente a la acción de los agentes externos o internos de cualquier tipo.

    A causa de su función principal, la matriz toma también su nombre del Sistema de Regulación de Base o de Sección de Tránsito, pensando en el pasaje a través suyo de todas las informaciones necesarias para el buen funcionamiento celular.

    De vital importancia para comprender las relaciones existentes entre células y matrices es la existencia, en la superficie de las mismas, de un estrato glucídico cargado negativamente y anclado a la porción proteica y lipídica de la membrana. Este estrato es específico para cada órgano o célula: el glicocálice. Éste, por otra parte, es el único tipo de receptor que la célula posee a nivel de su membrana, por lo que todo aquello que pasa a través de la sección de tránsito, en un sentido u otro, es necesariamente captado por el glicocálice.

    El funcionamiento del sistema de regulación de base está determinado por toda una serie de citoquinas, además de neurotransmisores, neuropéptidos y hormonas que determinan el intercambio de los PG/GAGs en función de las necesidades metabólicas.

    La interacción de todas estas sustancias regula la función de filtro molecular de la sección de tránsito. Según la cantidad y la calidad de los componentes de la matriz (proteasas, antiproteasas, pH, concentración de los electrolitos), las moléculas pueden  pasar,  pueden ser obstaculizadas o rechazadas en función de su volumen y de su carga eléctrica.

     

    Modificaciones de la matriz tras el uso de CAPENERGY

    La notable deformación de la matriz nos explica la acción del aparato CIM. A la estimulación mecánica, de cualquier naturaleza posible, la sustancia fundamental reacciona absorbiendo la energía y transformándose en un sistema viscoelástico. Cuando termina la estimulación externa, la distorsión mecánica que la estimulación ha producido tiende a volver a las condiciones primitivas solo en parte inmediatamente. La porción residual de la modificación determinada por el estímulo es eliminada mucho más lentamente, dando lugar a un ciclo. Este ciclo de histéresis puede ser identificado con un trazado, cuya área representa la deformabilidad de la propia matriz.

    La corriente inducida por CIM causa una notable variación del ciclo de histéresis de la matriz. Este cambio se produce por la inercia generada por las vibraciones del retículo molecular. El aparato provoca ionizaciones y los átomos que se liberan, resbalando los unos sobre los otros, transmiten recíprocamente el movimiento y determinan una serie de ondas acústicas (fonones).

    Una parte de la energía necesaria para el desplazamiento se transforma en energía vibratoria y, en consecuencia, en calor. Es exactamente el calor que se engendra endotérmicamente el que el paciente advierte cuando se utilizan potencias medias y altas. Además, la transmisión de la corriente a través de CAPENERGY, tal y como sucede con otros tipos de tratamientos que usan radiofrecuencia, se convierte en uno de los varios lenguajes informativos que circulan a través de la matriz. El impulso eléctrico natural circula a través de las vías nerviosas, llegando a la sinapsis donde, a través al neurotransmisor adecuado, el impulso accede a la fibra muscular.

    En realidad, los mismos neurotransmisores son capaces de producir sustancia fundamental y, consecuentemente, están en disposición de influenciar el paso de la información.

    El aparato CIM es capaz de influenciar el tono basal del lecho capilar en el que la musculatura lisa por norma general emite potenciales acciones de modulación de frecuencia. Estas acciones determinan la relajación de los neurotransmisores por parte de los axones finales del simpático si se tiene una síntesis cíclica de ATP a partir de ADP con un ciclo rítmico de acuerdo con la contracción muscular. Con el mismo ritmo, se obtiene la afluencia de sustancias nutritivas, primero de la matriz y después del interior de la célula.

    El uso del Capenergy permite repolarizar el tejido lesionado aportando el aporte metabólico necesario mediante el incremento del flujo arterioso y del flujo venoso y linfático. Y, el factor más interesante, es el hecho que la energía necesaria proviene directamente del tejido interesado.

    La diferencia de potencial que se registra entre el tejido enfermo hipóxico y el tejido sano bien oxigenado es comparable a aquella que se registra en una batería. De este modo, los vasos sanguíneos pueden compararse a cables conductores aislados a nivel de los capilares, que unen a su vez el tejido sano con el tejido enfermo. A través del transporte transendotelial de los materiales y de la conducción de electricidad en las conjunciones de las células endoteliales, existe una conexión con la sustancia fundamental. Se crea, así, una verdadera y propia “batería biológica”.

    El mismo fenómeno se produce también en la leucoestasia, donde los leucocitos que disponen en la superficie de una carga eléctrica negativa, se recogen en torno a un tejido con una carga eléctrica positiva. A través del Regenerador Capacitivo, se pueden modificar reacciones bioquímicas locales, instituyendo un gradiente electroquímico inducido exteriormente.

    No último en importancia, cabe destacar el efecto vehiculante que CAPENERGY produce. Este efecto es evidenciable sobre todo en el caso de que se utilicen moléculas químicas de peso molecular inferior a los 40.000 Dalton sobre base hidrosoluble.

    En conclusión, de todo lo expuesto hasta el momento parece evidente que el tratamiento con CAPENERGY, trabajando en el tejido básico no específico, constituye un método con varias indicaciones clínicas.

    El efecto biológico se traduce en:

    1. Mejora del flujo arterial con incremento del aporte de sustancias nutritivas y oxígeno
    2. Mejora del deflujo venoso linfático con más eficiente expulsión de toxinas y catabolitos
    3. Mejora del equilibrio de membrana de todas las células presentes en el área tratada (adipocitos, fibroblastos, etc.)
    4. Aumento del metabolismo por los factores descritos y por el incremento interno de la temperatura.
    5. Potenciación y sinergia con principios activos que se deseen vehiculizar en la dermis y en la hipodermis
    6. Por todas estas razones, CIM representa, a voz de hoy, el instrumento más completo e inocuo para la recuperación de la anarquía tisular.

     

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